El lenguaje de los niños se desarrolla principalmente a través de la interacción con los adultos. Sin embargo, algunos hábitos que los padres realizan con la intención de ayudar pueden, sin darse cuenta, dificultar este proceso. Conocer estos errores permite crear más oportunidades para que los niños se comuniquen y desarrollen su lenguaje de manera natural.
A continuación, te mostramos cinco errores comunes y qué hacer en su lugar.
1. Anticiparse a todo lo que el niño quiere
Muchos padres se adelantan a las necesidades del niño. Por ejemplo, si el niño señala un juguete o un vaso, el adulto se lo entrega inmediatamente.
Cuando esto ocurre todo el tiempo, el niño no necesita usar palabras para pedir lo que quiere.
Qué puedes hacer:
Espera unos segundos antes de darle lo que pide. Esa pequeña pausa le da la oportunidad de intentar decir una palabra, hacer un sonido o usar un gesto para comunicarse.
2. Hacer demasiadas preguntas
A veces los adultos hacen muchas preguntas seguidas para que el niño hable:
“¿Qué es esto?”, “¿De qué color es?”, “¿Cómo se llama?”.
Aunque parezca útil, demasiadas preguntas pueden hacer que el niño se sienta presionado o deje de participar.
Qué puedes hacer:
En lugar de preguntar siempre, intenta comentar lo que el niño está haciendo.
Por ejemplo: “Estás jugando con el carro. El carro es rojo”.
Así el niño escucha nuevas palabras de forma natural.
3. Corregir constantemente cómo pronuncia las palabras
Cuando los niños están aprendiendo a hablar, es normal que pronuncien algunas palabras de forma incorrecta. Algunos padres corrigen inmediatamente diciendo:
“No se dice así”.
Esto puede generar frustración o hacer que el niño hable menos.
Qué puedes hacer:
Repite la palabra de forma correcta dentro de la conversación.
Niño: “Tato”.
Adulto: “Sí, es un gato”.
De esta manera el niño escucha el modelo correcto sin sentirse corregido.
4. Usar un lenguaje demasiado difícil o demasiado simple
Los niños aprenden mejor cuando el adulto utiliza frases un poco más completas que las que ellos dicen, pero que todavía pueden entender.
Si usamos frases demasiado largas o palabras muy complejas, el niño puede no comprenderlas.
Qué puedes hacer:
Amplía lo que dice el niño.
Niño: “perro”.
Adulto: “Sí, es un perro grande”.
Esto ayuda a que el niño aprenda nuevas palabras.
5. Pasar demasiado tiempo frente a pantallas
El lenguaje se desarrolla principalmente cuando los niños interactúan con otras personas. Cuando pasan mucho tiempo frente a pantallas, hay menos oportunidades para conversar, jugar y escuchar nuevas palabras.
Las pantallas no pueden reemplazar la interacción con los adultos.
Qué puedes hacer:
Dedica tiempo a actividades que incluyan interacción, como:
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jugar juntos
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leer cuentos
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cantar canciones
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conversar durante las actividades del día
Conclusión
Los niños aprenden a hablar principalmente a través de la interacción con los adultos. Pequeños cambios en la forma de comunicarnos con ellos pueden generar más oportunidades para que desarrollen su lenguaje. Crear momentos de conversación, juego y atención compartida es una de las mejores maneras de apoyar el desarrollo del habla en casa.














