La lectoescritura es la base del aprendizaje académico y, en muchos casos, los niños presentan dificultades al iniciar este proceso. Con el acompañamiento adecuado desde casa, se puede hacer más llevadero y motivador.
Algunas estrategias simples que los padres pueden aplicar son:
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Leer diariamente cuentos y comentar las imágenes.
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Jugar con rimas y canciones que refuercen sonidos.
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Practicar trazos con lápices, colores o incluso con los dedos en arena o harina.
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Motivar la escritura con actividades divertidas como escribir el nombre en tarjetas o hacer listas de compras.
En Hablarte, ofrecemos programas especializados de asesoría en lectoescritura, diseñados para que cada niño adquiera estas habilidades a su ritmo, fortaleciendo la confianza y el amor por el aprendizaje.














